MARTESCLASS

LAS MEJORES MANERAS DE EMPEZAR TUS CONFERENCIAS SI ERES FEO…
PERO NO QUIERES SER, ADEMÁS, ABURRIDO

LA PRIMERA FRASE DE TU CONFERENCIA NO ES EDUCACIÓN 

ES LA TOMA DE CONTROL DE LA CONFERENCIA

 

La mayoría de las conferencias mueren antes de empezar.

No porque el ponente no sepa.

No porque el tema no importe.

No porque el PowerPoint tenga más texto que el BOE.

Mueren porque el inicio no toma el mando.

 

Tu conferencia empieza cuando el público decide si merece la pena escucharte.

Y esa decisión llega antes de que puedas demostrar que no eres otro más con el cerebro en modo avión.

 

ESTA MARTESCLASS ES LA SOLUCIÓN PARA 

DESABURRIR LOS INICIOS DE TUS CONFERENCIAS

 

La mayoría empieza pidiendo permiso

No lo dicen así.

Pero lo hacen.

 

Salen.

Sonríen.

Miran al público.

Y sueltan:

 

“Buenos días. Muchas gracias por invitarme. Es un placer estar aquí…
Soy Juan Pérez, representante de Irrelevantes, S.A."

Una frase correcta.

Educada.

Pulcra.

Inofensiva.

Mortal.

 

Porque no abre nada.

No coloca autoridad.

No rompe inercia.

No captura atención.

 

Solo informa al público de que tendrá que sobrevivir a otra intervención mortalmente parecida a todas las anteriores.

 

El fracaso no siempre hace ruido

Una mala apertura no parece un fracaso.

Ese es el peligro.

 

No hay sangre.

No hay gritos.

No hay evacuación del recinto.

 

La gente asiente.

La gente pone una mueca

que confunden con una sonrisa.

 

La gente dice:

“Muy interesante.”

 

Y nadie hace nada después.

 

Eso no siempre es un problema de contenido.

Muchas veces es un problema de entrada.

 

Porque cuando el diálogo interno del público sigue sin ti, tú ya no estás dando una conferencia.

Estás poniendo sonido ambiente.

 

Con cargo.

Con acreditación.

Con una diapositiva titulada “Contexto”.

 

Pero sonido ambiente.

 

No compres esta MARTESCLASS si quieres hablar mejor

Cómpralo si necesitas que pase algo después de hablar.

 

Que alguien piense.

Que alguien decida.

Que alguien compre.

Que alguien apoye.

Que alguien recuerde.

Que alguien cambie de opinión.

Que alguien deje de mirarte como si fueras otra casilla más en el programa del evento.

 

Esta martesclass no va de sonar bonito.

Va de no empezar muerto.

 

UNA CONFERENCIA NO SE ABRE

SE TOMA

Una apertura no sirve para saludar.

Sirve para impedir que se vayan mentalmente.

No sirve para romper el hielo.

Sirve para romperles el piloto automático.

No sirve para “poner en contexto”.

Sirve para imponer el marco desde el que te van a escuchar.

La atención no viene incluida con la silla.

 

No te la deben.

No te la regalan.

La atención se gana.

O se pierde.

Por eso el inicio no es una cortesía.

Es una operación de mando.

Si tu primera frase suena a trámite, 

tu mensaje entra como trámite.

Y los trámites no se escuchan.

Se soportan. 

POR ESO EXISTE ESTA MARTESCLASS 

 

Porque hay gente valiosa que entra en escena como si fuera un actor de reparto.

Gente con criterio.

Gente con algo que decir.

Gente que se juega autoridad, ventas, presupuesto, respeto o influencia.

 

Y al abrir la boca decide parecerse a todos los demás.

 

Eso no es humildad.

Es negligencia comunicativa.

 

Si tienes algo importante que decir, tienes la obligación de defenderlo desde la primera frase.

 

Tienes que colocarlo.

Tienes que tensarlo.

Tienes que hacerlo inevitable.

 

Para eso es esta martesclass.

Para que tu inicio no pida permiso.

Para que mande.

Para que el público entienda, antes de saber por qué, que contigo no va a poder escuchar en automático.

 

NO VOY A VENDERTE UN TEMARIO

El temario es una coartada para quien necesita justificar su valor por kilos.

Módulo 1.

Módulo 2.

Bonus.

Plantilla.

Certificado.

 

No.

 

Vas a comprar criterio.

Mi criterio.

 

El que he construido hablando, formando, observando, equivocándome, corrigiendo y viendo una y otra vez qué hace que una audiencia entre en la conversación.

 

No vienes a comparar índices.

 

Vienes a que alguien que sabe más que tú sobre esto te diga dónde tienes que mirar.

 

Aunque no te apetezca mirar ahí.

Especialmente ahí. 

Lo que compras

Una clase grabada.

Una.

 

Aproximadamente una hora.

 

Sin relleno para justificar precio.

Sin diploma.

Sin comunidad privada.

Sin bonus valorado en 497 euros.

Sin acompañamiento espiritual.

 

Compras una hora de criterio para dejar de empezar tus conferencias, charlas y presentaciones como si pidieras turno en la charcutería.

 

Eso puede valer mucho.

O no valer nada.

 

Depende de si hablar para ti es emitir sonidos…

o provocar consecuencias.

ESTO SOLO TIENE SENTIDO SI HAY ALGO EN DISPUTA 

Si hablas para cubrir expediente, no la compres.

Si presentas porque toca, no la compres.

Si te da igual que te escuchen o no, no la compres.

 

Esta martesclass solo tiene sentido si cuando hablas hay algo en disputa.

 

Autoridad.

Influencia.

Confianza.

Ventas.

Apoyo.

Presupuesto.

Prestigio.

Respeto.

 

O esa cosa tan poco moderna que consiste en que alguien cambie algo después de escucharte.

 

Es para quien sabe que hacerlo mal sale caro.

 

Porque el precio es la irrelevancia.

 

Y la irrelevancia rara vez llega con gritos.

 

Llega con aplausos educados.

Con un “muy interesante”.

Y con nadie haciendo nada después.

PARA QUIÉN ES

Para profesionales que no pueden permitirse entregar sus presentaciones al contenedor amarillo.

 

Directivos.

Empresarios.

Consultores.

Formadores.

Conferenciantes.

 

Gente que entiende que hablar ante otros no consiste en emitir información.

Consiste en dirigir percepción.

 

También es para los feos.

Los guapos tienen margen.

Los feos jugamos con desventaja.

 

Es injusto, pero es lo que hay.

 

Y si además de feo empiezas aburrido, ya no estás en desventaja.

Estás en el tanatorio.

PARA QUIÉN NO ES

No es para principiantes que buscan un curso de oratoria desde cero.

No es para coleccionistas de formación.

No es para amantes de los certificados.

No es para quien confunde valor con cantidad.

No es para quien busca frases bonitas para decorar su PowerPoint.

 

El inicio no es decoración.

Es dirección.

LO QUE NO VOY A PROMETERTE

No voy a prometerte ovaciones.

No voy a prometerte contratos.

No voy a prometerte lágrimas, selfies ni gente levantándose al final como si hubieras liberado París.

 

Lo que sí puedo decirte es esto:

si después de verla vuelves a empezar tus charlas igual que antes, ya no será por ignorancia.

 

Será por elección.

 

Y eso es bastante más incómodo.

 

Porque cuando ves el error, ya no puedes seguir llamándolo estilo.

Lo que compras

Esta martesclass está disponible solo durante la ventana indicada.

 

Después se retira. 

Y cuando vuelva sube de precio.

 

Disponible hasta: [DÍA] a las [HORA].

Precio: [PRECIO] € + IVA.

 

La compras.

Y recibes la factura.

 

Que me jode hacer de racaudador,

pero el puto sistema me obliga.

 

Recibes el acceso.

La ves cuando quieras.

 

Si la quieres, la compras.

Si no la compras, sigues con tu vida.

 

Lo único que no sobrevivirá igual es tu próxima apertura si vuelves a tratarla como un trámite.

La MARTESCLASS

Cómprala si quieres dejar de empezar tus conferencias como quien pide permiso por molestar.

Cómprala si tienes algo que decir y no quieres que se te quede muerto en la puerta.

Cómprala si alguna vez terminaste una charla pensando “no ha ido mal”, pero nadie hizo nada después.

Cómprala si quieres que el inicio trabaje para ti desde el primer segundo.

Cómprala porque sabes que la próxima vez que abras la boca delante de una audiencia, algo estará en juego.

Y porque te conviene que el inicio trabaje para ti.

No contra ti.

Última llamada

La próxima vez que empieces una charla con:

“Buenos días. Muchas gracias por invitarme. Es un placer estar aquí…”

no pasará nada visible.

 

Ese es el problema.

 

No verás la pérdida.

No sabrás en qué segundo exacto se te fue la sala.

 

Solo notarás, al final, esa forma blanda del fracaso en que todo pareció correcto…

pero nada se movió.

 

El mundo está lleno de gente hablando.

 

La diferencia la marcan los que toman el control de la conversación interior de los demás.

Haz lo que te salga del arco de triunfo.

Pero la próxima vez que empieces muerto, 

no culpes al público por no asistir al funeral.

 

PREGUNTAS IRREVERENTES

¿SI NO ME GUSTA LA MARTESCLASS ME DEVUELVES EL DINERO?

Por supuesto.

En Cortycoles del banco del ratoncito Pérez.

Estás comprando criterio.

El mío.

Si eso no es suficiente para ti, no la compres. 

¿SI NO ME GUSTA LA MARTESCLASS ME DEVUELVES EL DINERO?

Mi secretario personal, el ya mencionado ratoncito Pérez, te atenderá.

Este no es un servicio de consultoría.

Ni antes.

Ni después.

Es una martesclass grabada.

Una hora.

Mi criterio.

Tu responsabilidad.

 

¿SACARÁS ALGUNA OFERTA MEJOR DE PRECIO?

No.

Tienes mi palabra.

Si esperas, puede volver.

Pero no volverá más barata.

 

De hecho, la estás comprando al precio

más caro que tuvo jamás.

Y al más barato que tendrá.

 

EN EL BLACK FRIDAY SEGURO QUE HACES UNA PROMOCIÓN

No.

Nunca.

Jamás habrá una oferta que la haga más barata.

Si vuelve en Black Friday, volverá más cara.

Que también es una forma de celebrar el capitalismo, pero con los pantalones bien subidos.

 
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